¡Ya no creo que exista la fidelidad!


¿Cuántas veces te han defraudado? Quizá un amigo divulgó un secreto que tú, tan cándidamente le habías confiado. Quizá ese líder cristiano que tanto admirabas tuvo una explosión de ira, mostrando cuál es su verdadero carácter. Quizá tu novio cristiano te abandonó por otra chica, aunque eso no le impide continuar con su imagen de gran líder en la iglesia. Sea cual sea el motivo, ¿no es cierto que cada día es más difícil creer en la existencia de la fidelidad? Es que, una cosa es leer que Dios era fiel en la época bíblica. Otra, muy diferente, es aceptar que en este mundo de deslealtad, eso aún sea cierto. Para ti que estás defraudado y listo para abandonar la esperanza de encontrar fidelidad a tu alrededor, considera las siguientes preguntas.

1) ¿Ha dejado Dios de ser fiel?
No te estoy invitando a abandonar tus quejas de manera hipócrita y simplista. Tampoco pretendo “defender a Dios” como si Él necesitara la defensa de seres insignificantes como nosotros. Sin embargo, antes de contestar que “sí” a la pregunta, piensa: ¿de verdad estás dispuesto a contradecir textos tales como Dt. 7:9, “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman…”? Considera si es seguro abandonar a aquel que afirma fidelidad en toda circunstancia o si es mejor aferrarse a Él en los momentos en los que todos los demás parecen huir.

2) ¿Estás tú dispuesto a ser fiel?
A veces es más fácil señalar las fallas de otros, en lugar de reafirmar mi carácter fiel a pesar de las situaciones difíciles. Recuerda que el carácter de un héroe surge en los momentos de dificultad, no tanto de alegría. Con razón, el Señor Jesús le pidió a los creyentes de Esmirna que fuesen fieles “hasta la muerte” (Ap. 2:10). Lee todo el texto y repasa en tu mente las palabras “cárcel… pruebas… tribulación… muerte”. Es en esas condiciones que el Señor requiere fidelidad a Él. Así que, en el momento de traición de un amigo o de decepción por actitudes de otros creyentes, ¡es momento de apretar los dientes y ratificar tu lealtad a Cristo! Esa actitud traerá una nueva disposición a tu vida y te llenará de esperanza y valor.

3) ¿La infidelidad es una conducta constante en los demás?
Debes tener en cuenta que todos los seres humanos, por naturaleza, somos infieles (Rom. 3:10-12). Por muy buenos amigos que tengas, tarde o temprano, ellos (y tú también) pecarán de palabra o de hecho; por comisión o por omisión. Entonces, la pregunta no es si te han fallado o si tú has fallado, ya que estoy seguro de que la respuesta es “sí”. La cuestión es determinar si las fallas son habituales o si se dio en una situación específica. Si es este último el caso, quizá hay esperanza de lograr una restauración de la relación o una actitud de perdón hacia esa persona. Si es una conducta constante, aunque igual debes perdonar, quizá debas comprender que lo mejor para ti es dar por terminada la relación con esa persona. De cualquier manera, una situación así no implica que debes perder la esperanza y la confianza en las personas.

4) ¿Todas las personas que conoces son infieles?
Aunque en momentos de desilusión, cuando alguien te falló, tienes unas profundas ganas que gritar “¡¡SÍ!!” a esta pregunta, debes reconocer que eso no sería ni cierto ni justo. La verdad es que las personas fallan, pero no todos somos iguales. Piensa en cinco personas que te aman y te aceptan tal y como tú eres. Debes reconocer que ellos muestran fidelidad hacia ti, aunque también son falibles. Da gracias a Dios por personas como estas.

5) ¿Has intentado ayudar a alguien hoy?
Quizá preguntes, “¿Y qué tiene que ver eso con los infieles que me han herido?”. Ahora te lo explico. Una de las mejores terapias para superar un daño emocional es enfocar nuestras energías en ayudar a otros que están en situaciones similares. De esa manera, nuestros problemas se colocan en una mejor perspectiva, e incluso pensamos en alternativas de solución para ellos. Si no me crees, ¡inténtalo! Busca a esa persona que te comentó que está triste y desanimada. Infórmate sobre sus sentimientos y circunstancias y trata de darle unas palabras de ánimo y consuelo. Por supuesto, no hablo de enredarte en una situación de confusas emociones, sino de ayudar de manera sincera y oportuna a alguien en necesidad. Recuerda que si no funciona, no has perdido nada; tus problemas te estarán esperando como siempre, pero si funciona, habrás encontrado una puerta de salida para tu desilusión y un medio para bendecir a otro.

Es fácil desilusionarse por la infidelidad de otras personas. Sin embargo, Dios desea que salgas de tu cascarón de aflicción y seas un fiel agente de esperanza y consuelo para los demás. Confía en Dios, quien siempre será fiel, a pesar de nuestra impiedad. Muéstrale al mundo que aún vale la pena confiar en las personas. Reaviva la esperanza y pon en acción tu capacidad de dar esperanza, imitando a Aquel que fue fiel hasta la muerte por nosotros.

Conociendo mejor al Espíritu Santo en El Carreto


En días pasados tuve el privilegio de enseñar la clase de Pneumatología en la aldea de El Carreto, departamento de Valle, al sur-oeste de Honduras. Esta clase es parte del innovador programa de Alcance Mundial, llamado IBM (Instituto Bíblico Móvil), el cual busca capacitar a pastores y líderes del área rural en unos diez países del mundo (Para más información sobre Alcance Mundial y el IBM, visite el sitio en inglés www.world-reach.org).

Algunos temas tratados en la clase fueron: El Espíritu Santo en el Antiguo Testamento, en la vida de Jesús y sus enseñanzas y en el libro de Hechos. Además, estudios sobre el Espíritu y la salvación, el bautismo y la llenura del Espíritu Santo, la espiritualidad cristiana y, por último, un estudio sobre el movimiento pentecostal.

A pesar del calor yla humedad de los primeros días y de la lluvia de los últimos días, el tiempo se hizo corto para recordar, pensar y reflexionar acerca de las implicaciones de esta doctrina tan relevante y práctica para la iglesia cristiana.

Desde este espacio de reflexión, deseo agradecer a cada hermano y hermana que participó como estudiante o parte del equipo que organizó la clase. Son ustedes muy especiales. Espero verlos pronto en una nueva clase.

Mientras, tanto, sigamos aprendiendo del Señor a cada paso que demos.

Que Dios los bendiga.

Levántate, tú que duermes


“Cinco minutos más...”, “Ya voy, no me apresures”, “Qué lata tener que hacer esto”, “Mejor mañana lo termino”. Las anteriores son frases que reflejan un estado peligroso; que paraliza cada iniciativa y nos acerca a la negligencia: la pereza. Muchos en algún momento de nuestras vidas sufrimos sus efectos y no todos la superamos. A continuación, te presento algunas alternativas de solución para esta cadena que nos puede llevar a ser esclavos del fracaso.

1. Síntomas

El diccionario define la pereza como la “repugnancia al trabajo y al esfuerzo”. Las siguientes son algunas características que se presentan en aquel que tiene tendencias hacia la pereza:

Físicamente - No dan ganas de trabajar, ni de ir a la escuela o cumplir con deberes.

Mentalmente - Aburrimiento, falta de iniciativa o motivación, aplazamientos continuos de tareas y deberes, sentido de fracaso antes de emprender cualquier cosa, ve las tareas más grandes de lo que son, miedo al fracaso (“Dice el perezoso: El león está fuera; Seré muerto en la calle”. Prov. 22:12), etc.

Espiritualmente - Envidia, falta de compasión, sentido de impotencia ante las demandas del Señor, abandono de las disciplinas básicas, etc.

2. Causas

a. Físicas: En la etapa de la adolescencia, debido a todos los cambios físicos que se están dando, el cuerpo del joven invierte más energía y, en consecuencia, se siente más cansancio de lo normal. También puede haber casos de anemia que deben ser tratados por un médico.

b. Psicológicas. Una baja autoestima puede producir que la persona sienta desgano por la vida y las actividades diarias. Por otro lado, el haber experimentado fracasos en cierta actividad importante puede hacer que el ánimo se venga abajo.

c. Ambientales: A veces, una crisis familiar o un ambiente hogareño difícil (divorcios, conflictos frecuentes, enfermedades o muerte de seres queridos) precipitan la tendencia hacia la depresión, la inercia y la pereza.

d. Formativas: En algunos hogares, los padres no le dan responsabilidades y deberes a sus hijos y más bien los consienten en su conducta y les satisfacen todos sus caprichos. Esta falta de disciplina y vida fácil acostumbran al joven a recibir sin dar y a reclamar sin esforzarse. Como el trabajo no ha sido parte de su vida, ya no les hace falta y les cuesta poner esfuerzo en lo que hacen.

3. Consecuencias

a. Mala percepción de las capacidades: El joven comienza a convencerse de que no es capaz de lograr anhelos y metas.

b. Descenso en las aspiraciones y planes: Esto es consecuencia de lo anterior.

c. Un sentido de dependencia enfermiza de otros. El joven que está siendo vencido por la pereza siente que otros deben hacer las cosas en su lugar. Está convencido de que él no puede terminar lo que comenzó y empieza a buscar a alguien que lo empuje a terminar. Una persona así puede convertirse en “adicto a la ayuda”.

d. Irresponsabilidad constante. Esta es una de las consecuencias más obvias de la pereza. Ya que no hay entusiasmo por el trabajo y más bien, se tiende a rehuir del él, las responsabilidades no se cumplen y los trabajos quedan a medias. Muchas veces, la filosofía detrás de la pereza es que “algo tiene que arreglar todo”.

e. Se logran pocas cosas. Las metas, cuando existen, no son alcanzadas y la persona se acostumbra a pensar que “así soy yo”. El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada. Prov. 13:4. A la vez, se pueden unir otros problemas, tales como la mentira (para cubrir la irresponsabilidad), la costumbre de presentar excusas por todo o la tendencia de culpar a otras personas.

f. Se aleja a los amigos o colaboradores. Nadie desea trabajar con una persona que rehuye sus responsabilidades. Prov. 10:26 dice: Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, Así es el perezoso a los que lo envían”.

g. Pobreza y fracaso. La Biblia lo dice así: No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan” (Prov. 20:13). “Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa”. Ecl. 10:18. Benjamín Franklin dijo: “La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla”.

4. Qué dice la Biblia

  • Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado. Prov. 6:6-9. Es necesario prepararse de antemano y no amar el sueño.
  • El camino del perezoso es como seto de espinos; Mas la vereda de los rectos, como una calzada. Prov. 15:19. Al que le da gusto a la pereza le espera un difícil camino.
  • Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida. Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado. Prov. 24:30-34. El mal trabajo de un perezoso es evidente y sirve de mal ejemplo para otros.
  • Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. 7Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros, 8ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros; 9no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis. 10Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. 2 Tes. 3:6-12. Es responsabilidad y buen testimonio que como cristianos trabajemos para obtener nuestro sustento.

5. Consejos prácticos para superarla

a. Reconoce el problema.

b. Si la causa es física, busca solución médica.

c. Procura establecer metas (al principio pequeñas y poco a poco mayores).

d. Pide ayuda:

· Al Señor, en oración

· A tus padres

· A tus maestros

· A los líderes de tu iglesia

· A amigos que son más disciplinados

e. Trata de controlar factores ambientales que te quitan el entusiasmo por el trabajo:

· Desconecta o apaga el teléfono si tienes que trabajar

· Apaga la TV y pide a tus padres que te ayuden a resistir la tentación.

· No estudies cerca de la cama o acostado

f. Busca nuevos retos que mantengan tu motivación. Haz un horario que te ayude a definir qué tienes que alcanzar cada mes, cada semana y cada día.

g. Pide a tus padres que te premien por alcanzar alguna meta difícil. Puedes premiarte tú mismo por algo que hayas logrado.

h. Busca compañías que amen el trabajo y que te ayuden a superar el problema.

i. Busca ayudar a alguien necesitado. De esa manera, comprobarás que eres necesario y que puedes poner en práctica las habilidades que Dios te ha dado.

j. En lugar de decir “mañana lo haré”, pregúntate “¿Lo puedo hacer hoy?”

k. No te compares con nadie. Tu vida es única. Cuando te comparas con el mejor de la clase, puedes sentirte frustrado y perder el entusiasmo.


“No es perezoso sólo el que no hace nada, sino también el

que pudiendo hacer algo mejor, no lo hace”.- Sócrates

La pereza no es más que el hábito de descansar

antes de estar cansado. Jules Renard

No existe pasión más poderosa que la

pasión de la pereza. Samuel Beckett

Tu cuerpo: ¿Adornado o mutilado?


Orientaciones acerca de los tatuajes y el "piercing"

En los últimos años se ha visto el surgimiento de modas diferentes en el ámbito juvenil. Desde el vestuario, pasando por el lenguaje y los gustos musicales, hasta llegar a lo que muchos consideran es un extremo: el uso de tatuajes y piercing. Para muchos, este no es más que otro escalón en el descenso vertiginoso de los jóvenes de hoy hacia la rebeldía y el abuso de sí mismos. Otros afirman con seguridad que es una manera de expresarse y de sentirse bien con sus propios cuerpos. ¿Cuál es la verdad? ¿Estamos en presencia de un movimiento que mutila el cuerpo que Dios creó o simplemente ante una expresión nueva de adorno y estética? ¿Qué dice la Palabra de Dios? ¿Qué opinan los que lo usan? Estas y otras preguntas, buscarán su respuesta en el presente estudio.

1. Historia y fascinación actual

Los tatuajes existen desde hace miles de años y han cumplido distintas funciones según la época o la cultura:

  • • El tatuaje egipcio estaba relacionado con el lado erótico, emocional y sensual de la vida.
  • • También se usaba en la antigüedad para impresionar y asustar a los enemigos en el campo de batalla. En las antiguas poblaciones británicas este método de intimidación fue utilizado por los guerreros que, al tatuarse la cara y cuerpos en preparación para la guerra, lograban desmoralizar e infundir temor a los enemigos.
  • • Las mafias japonesas ("yakuza") utilizaban (y aun hoy lo hacen) tatuajes para marcar a sus miembros. Demuestran su valor soportando el doloroso proceso de hacerlos. Los diseños son muy amplios y representan seres sagrados y mitológicos.
  • • En las culturas precolombinas de América Central y del Norte tenían relación con la magia, la religión y las divinidades.
  • • En algunas épocas era un castigo o una señal de esclavitud. En otras, era un símbolo de poder y distinción. El tatuaje indicaba la dignidad de una persona.
  • • En ciertas tribus, entre los ritos de entrada en la vida adulta se incluían los tatuajes. A veces se iban añadiendo a lo largo de la vida hasta que cubrían casi toda la piel de la persona.
  • • El emperador Constantino, primer emperador cristiano de Roma, emitió un decreto en contra de la actividad del tatuaje.
  • • A pesar de esto, existen registros de que los guerreros religiosos de las Cruzadas se hacían tatuar crucifijos para asegurarse un entierro cristiano, también los peregrinos que iban a Jerusalén se hacían tatuar crucifijos para recordar su viaje y como presencia constante de su fe.
  • • Ha habido épocas en que eran exclusivos de gente "extraña" y supuestamente de bajo nivel o tal vez extravagante. En los años ochenta la cultura del tatuaje empezó a extenderse en el mundo del rock del heavy y del punk.
  • • Sin embargo desde hace un par de décadas, los tatuajes han ido ganando popularidad entre personas de todos los niveles sociales, de todas las edades y culturas. Existen concursos de diseños y han proliferado los negocios dedicados a realizarlos. Hoy, el tatuarse es parte de lo que se ha llamado "body art" o "arte corporal", que incluye también el ''piercing''.

2. Por que se ve mal en las iglesias

La principal preocupación de los lideres de las iglesias y de los padres de familia es lo que podríamos llamar “culpa por asociación"; es decir, que al ver a alguien usando tatuajes o aretes, lo asocian con actitudes reprensibles o con cierta clase de personas:

  • • Se asocia con la rebeldía.
  • • Se asocia con los miembros de las maras y sus actitudes antisociales
  • • Hoy en día, los tatuajes más populares están relacionados con figuras oscuras, como demonios, serpientes o escorpiones, los cuales tienen un significado cultural común: glorifican la maldad.
  • • Se asocia con músicos y deportistas que no son considerados buenos modelos:
** Madonna
** Alejandra Guzmán
** Dennis Rodman
** Allen Iverson
** Eminem

  • • Ahora bien, tú dirás: "Pero yo no soy rebelde ni marero. Solamente quiero adornar mi cuerpo o expresar una idea".
  • • Sin embargo, debes reconocer que la preocupación de los líderes de la iglesia es legítima. El razonamiento de ellos es el siguiente: "Si te vistes como un drogadicto, utilizas el lenguaje de un drogadicto y vas a lugares que frecuentan los drogadictos, entonces posiblemente tengas un problema de drogadicción".
  • • Por supuesto, es discutible que los ejemplos sean similares, pero esa es la manera en la que se analiza el problema.
  • • En medio de todo, recuerda que tus padres y líderes de la iglesia desean lo mejor para tí. Ellos no desean verte asociado con comportamientos dudosos o cuestionables. Por lo menos eso debes reconocer.
  • • Por otro lado, es necesario reconocer que, ya que en muchas iglesias se asocian estas actividades, con rebeldía y anarquía, es muy fácil que se levanten prohibiciones o sospechas hacia aquellos que las practican.

3. Argumentos e favor y en contra

A FAVOR:

• No se hace daño a nadie.
• Es una manera de expresarse y emplear positivamente la energía.
• Es parte de la cultura juvenil.
• En la Biblia aparecen símbolos que implican tatuajes:

  1. ** “Y te será como una señal en tu mano, y como un recordatorio en tu frente, para que la ley del Señor esté en tu boca." - Éxodo 13:9
  2. ** "Este dirá: "Yo soy del Señor,' otro invocará el nombre de Jacob, y otro escribirá en su mano: Del Señor soy y se llamará con el nombre de Israel. " - Isaías 44:5
  3. ** "Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES." - Apocalipsis 19:16

• Es estético, cuando se hace adecuadamente. Incluso puede servir para testificar acerca de la fe. Hay muchos cristianos en otros países que usan tatuajes, como los cantantes de P.O.D. Incluso hay una "Asociación Cristiana de Tatuajes" (Christian Tatoo Asociation; www.xtat.org)

EN CONTRA:

• El que se tatúa es asociado con personas de dudosa reputación, al menos en nuestra cultura. Así que debe soportar las censuras de algunos compañeros, amigos o familiares.

• Muchos lo hacen para contradecir a sus padres o maestros. La Biblia condena esa clase de rebeldía (1 Samuel 15:23: "Como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación... "). En otras palabras, cuando desobedeces y eres rebelde a tus padres, el tema deja de ser los tatuajes para convertirse en un pecado explícitamente condenado en la Biblia.

• Otros lo hacen simplemente para mostrar su "machismo" u "hombría", de la misma manera en la que comienzan a fumar o beber para demostrar que "son hombres".

• Otros lo hacen por la emoción de algún momento especial en su vida. Por eso, se hacen un tatuaje con el nombre de su novia. El problema es que, si la relación termina, te quedas con el tatuaje. De hecho, se reconoce que la principal desventaja de los tatuajes es que son prácticamente permanentes. ¿Sabías que la tercera parte de las personas que se hacen un tatuaje lo lamentan después?

• Si el trabajo no es hecho por un profesional, el dibujo o leyenda pueden quedar mal y producir frustración y enojo.

• Se corren graves riesgos de salud:
  1. Contagio de SIDA o hepatitis B cuando no se toman las medidas higiénicas necesarias en un trabajo profesional: desinfectantes, instrumentos esterilizados, etc.
  2. Infecciones de la piel, debido a las mismas razones. Una chica de 17 años, pidió a un amigo que hacía tatuajes que le pusiera un arete en la lengua. "Me aplicó Xilocaína directo a la lengua y después me perforó para ponerme el arete... a las dos horas mi lengua empezó a deshacerse como gelatina por lo que me hospitalizaron y me tuvieron que dar 10 puntadas.»
  3. Algunas personas pueden presentar reacciones alérgicas.
  4. La piel de algunas personas puede no cicatrizar bien o producir cicatrices gruesas (queloides).
  5. Debe existir un cuidadoso proceso de recuperación: aplicar una pomada cicatrizante y crema hidratante, no exponerse al sol o bañarse en una piscina por unas dos semanas. De lo contrario, pueden aparecer complicaciones cutáneas.

PRINCIPIOS BIBLICOS

• «Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna». (RV60). «No haréis sajaduras en vuestro cuerpo... ni os
haréis tatuajes» (Lev. 19:28, Biblia de las Américas). La verdad es que este texto bíblico no se refiere a la práctica estética moderna de usar tatuajes. Sí habla acerca de su uso religioso o relacionado con la brujería. En otras palabras, la Biblia prohíbe las prácticas paganas de buscar protección de algún animal o espíritu haciendo un tatuaje en la piel para adquirir su poder. Es claro, entonces, que se prohíbe el uso ocultista de los tatuajes.

• 1 Cor. 6:19-20 dice: ¿0 ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

• De aquí, se desprenden los siguientes principios:
  1. Tu cuerpo le pertenece al. Señor, porque él lo compró. Por lo tanto, no puedes hacer con él lo que quieras. Él te pedirá cuentas de lo que haces, ya que él es tu dueño. Dicho de otra forma, no tienes permiso de decir: "Es mi cuerpo y yo hago con él lo que quiera". ¡No! Tu cuerpo es del Señor, quien lo compró. ¡Es clarísimo!
  2. Tu cuerpo es templo del Espíritu Santo. Lo anterior significa que es sagrado. No debes hacer cosas que lo perjudiquen (esto incluye comidas y hábitos dañinos). Si piensas usar tatuajes o colocarte aretes debes asegurarte que tu cuerpo no sea dañado.

• ¿Cuáles son tus motivaciones para usar tatuajes o bodypiercing? Esto es lo importante. Si deseas hacerlo por una de las siguientes razones, probablemente no debas hacerlo:
  1. Si lo haces sólo por seguir la corriente, recuerda que Romanos 12:2 dice que no debemos conformarnos a este siglo pecaminoso. Sólo porque mis amigos tienen el tatuaje de una estrella invertida, no significa que yo debo hacerlo. Recuerda que tus verdaderos amigos respetarán tu decisión y no te presionarán a hacer algo que no deseas.
  2. Ef. 6:1-2. Si quieres hacerlo por rebeldía a tus padres, recuerda que Efesios 6:1-2 dice: "Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto los justo. 2Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.". En otras palabras, si todavía estás bajo la tutela de tus padres, Dios dice que es tu responsabilidad obedecerlos y sujetarte a ellos. La promesa es que, al hacerlo, te irá bien en esta tierra.

• Si lo vas a hacer, hazlo para la gloria de Dios, igual que todo lo que haces. ¿Puedes darle gracias a Dios por el tatuaje que vas a usar? 1 Cor. 10:31 dice: "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.".

5. Sugerencias Prácticas

• Si no lo necesitas, no lo busques. El sólo probar por probar no es una guía segura.

• Piensa bien tus decisiones. Analiza los pro y los contra antes de tomar una decisión que afectará tus próximos años. Recuerda que una de las características de la inmadurez es que no piensa en las consecuencias a largo plazo de sus decisiones actuales.

• Busca orientación y ayuda adecuada. Si vas a usar tatuajes o piercings, busca a los profesionales, aunque te cueste más. Habla con tus padres; no les des una sorpresa desagradable. A propósito, si vas a alguna iglesia, busca la ayuda del pastor o de algún líder de tu confianza. Expresa tus deseos y motivaciones y escucha sus consejos. No los deseches. Recuerda que la Biblia dice que "...en la multitud de consejeros hay seguridad" (Prov. 11:14).

• Recuerda que eres un seguidor de Jesús. No hagas nada que pueda minar tu buen testimonio en tu familia o en tu iglesia. Si usas un tatuaje y sabes que no te criticarán, escoge un diseño o una leyenda positiva y animadora; no una que deshonre el nombre de Cristo.

¿Una brújula que desorienta?


La más reciente controversia que rodea a la fe cristiana y que incluye una película (aún se debate La pasión de Cristo y El Código Da Vinci) es el reciente estreno de la película La brújula dorada (The Golden Compass), basada en el libro para niños Luces del Norte (Northern Lights) y parte de la trilogía llamada La materia oscura (His Dark Materials) del escritor británico ateo Phillip Pullman. Algunos grupos cristianos ya han comenzado una serie de protestas contra el film y algunos incluso han sugerido un boicot contra su exhibición. Más que entrar en una actitud de prohibiciones o pánico, en esta ocasión, quiero presentar cuatro elementos que pueden ayudar a orientar y tomar decisiones sabias, inteligentes e informadas a los creyentes.

1) El escritor, los libros y sus intenciones

Es verdad:

Pullman es abiertamente ateo. En una entrevista con el Washington Post (http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A23371-2001Feb18), el escritor declaró que había escrito sus libros para “debilitar las bases de la fe cristiana”.

Las comparaciones y las conexiones con otros dos famosos escritores cristianos de Oxford (J.R.R. Tolkien, autor de El Señor de los Anillos y C.S. Lewis, autor de la serie de Las Crónicas de Narnia) han sido inevitables. Pullman ha declarado que no le gustan los libros de Lewis y que El Señor de los Anillos exalta demasiado la superioridad de “otro mundo”, mientras que él espera celebrar la existencia de “este mundo”.La organización que hace las veces de villano en los libros es “El Magisterio”, el cual está formado por hombres fríos e insensibles, que usan ropas clericales y utilizan edificios muy semejantes a catedrales católicas. De hecho, la palabra “Magisterio” es una obvia referencia a la autoridad jerárquica católica.

En uno de los libros, uno de los personajes dice: “El cristianismo es un error muy poderoso y convincente”. En otra parte se proclama: “Esto significará el fin de la Iglesia… el fin de todos esos siglos de tinieblas”.

Al final de la serie, los protagonistas se enfrentan con “Dios” (llamado Yahweh) y terminan desenmascarándolo y, finalmente, liquidándolo.

No es verdad:

Que al leer este libro sufrirás un lavado de cerebro y automáticamente te transformarás en ateo

Que este es un intento de “asesinar al Dios cristiano” o que es un ataque sistemático contra toda la fe cristiana. De hecho, Jesús ni siquiera se menciona en los libros. Pullman declaró: “El Dios que muere es el Dios de los que queman a los herejes y ahorcan a las brujas… ese Dios merece morir”. No se puede negar que hay algo de verdad en esa declaración.

2) Las ideas principales de la obra

A diferencia de El Código Da Vinci, que relata sucesos ficticios, pero con una obvia intención de afirmar que la historia está basada en hechos y documentos reales, La brújula dorada es una obra claramente de fantasía. Las líneas generales del argumento son simples: Una organización seudo-religiosa que busca controlar de manera autoritaria las vidas de las personas, unos niños que se rebelan contra ese control cuasi-nazi y una serie de criaturas fantásticas que protegen, atacan e interactúan con los héroes. Es una historia que llama la atención, sobre todo a los jóvenes y niños.

3) La calidad artística de la película y los libros

Los libros han sido aclamados por la crítica y han resultado ser un éxito de ventas en los Estados Unidos. Es obvio que Philip Pullman es un talentoso escritor. Quizá podría decirse que el caso se parece al de El código Da Vinci, donde muchos cristianos apreciaron la calidad literaria del libro, sin aceptar sus premisas.

El costo de la película –alrededor de los 150 millones de dólares –la ubica como uno de los megaproyectos del año. Las actuaciones estelares de Nicole Kidman, Daniel Craig y la voz de Sir Ian McKellen parecen asegurar un muy buen trabajo interpretativo. Estos nombres, de por sí, no aseguran un éxito de película, pero los cristianos deberíamos estar preparados para reconocer la calidad artística o técnica de una obra, sin estar aceptando, necesariamente, sus premisas o enseñanzas.

4) Una perspectiva teológica de la controversia.

Es prudente comenzar diciendo que si el cristianismo ha soportado ataques aparentemente terminales (las persecuciones del imperio romano, las sucesivas uniones y alianzas con estados y emperadores, etc.), quizá no debemos pensar que un libro o una película acabarán con la fe de millones de personas o le dará un mal nombre a la verdadera iglesia de Cristo.

Lo anterior no implica que debemos aceptar o aplaudir lo que estas obras artísticas comunican. Sin embargo, las palabras de Romanos 8:31 resuenan aun hoy: “Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros?”. Dios es mucho más poderoso que Phiip Pullman o que el director de la película, Chris Weitz.

El consejo bíblico de 1 Tes. 5:21 es oportuno: “Examinadlo todo; retened lo bueno”. Por ejemplo, en un sentido, los libros (y la película) pueden resultar siendo una buena crítica a cierto sector autoritario y cerrado del cristianismo. De hecho, quizá los intentos de boicotear la película o de prohibir los libros y sacarlos de las bibliotecas, sean actitudes más dignas del “Magisterio” que pinta Pullman, que de seguidores del Cristo de los cielos. A la vez, nuestras críticas a la película deben ser inteligentes; basadas en observaciones agudas y válidas y no solamente en el viejo argumento de que “es que utilizan magia”.

Un buen consejo es que la película puede y debe provocar discusiones francas y honestas acerca del tema de la libertad, la autoridad, la iglesia y, en último caso, Dios y la vida diaria. Por otro lado, si una persona o una familia, decide que no desea ver la película o leer los libros, es su decisión y debe ser respetada. Aun así, los padres de familia y líderes de las iglesias tenemos la obligación de mantenernos informados sobre lo que sucede en la cultura popular para “apacentar a la iglesia del Señor, la cual él ganó con su sangre” (Hch. 20:28). En todo caso, debería ser bastante claro, a estas alturas de la reflexión, que esta no es una inocente película para niños; con ideas ingenuas o neutrales. Es un tratado algo complejo; con ideas filosóficas claras y provocativas, y todo vestido con el multicolor ropaje de una aventura fantástica.

Quizá esta película proveniente de un libro escrito por un ateo militante sea un buen inicio para poner en práctica un ejercicio muy necesario para todos los cristianos: el discernimiento. Muchas veces, al encender la televisión, el reproductor de mp3 o entrar a la sala de cine, apagamos el cerebro. ¿Cuántas películas hemos visto esta semana que son 10 veces más "diabólicas" que La brújula dorada? Me refiero a las películas que enseñan valores y actitudes claramente anticristianas, pero como no son abiertamente “ateas”, no hay boicots o conspiraciones paranoicas. En pocas palabras, el cristiano debe aprender a observar, analizar y formarse un criterio maduro acerca de todo lo que sucede a su alrededor; no solo sobre los conceptos que atacan sistemáticamente al cristianismo.

Por mi parte, creo que cuando tenga la oportunidad, voy a ver la película (en estos momentos no se ha estrenado en América Latina). Considero que la censura o los ataques despiadados, muchas veces, lejos de lograr su propósito, pueden constituir publicidad gratuita. Por supuesto, iré con cierto prejuicio; con una mente ya a la defensiva, pero con la suficiente apertura como para ser gratamente sorprendido, si es el caso.

¿Disciplina en estos tiempos?


Esta es una época que proclama la libertad absoluta. Los seres humanos de este flamante principio del siglo XXI pretenden celebrar una vida de total independencia de cualquier clase de autoridad e incluso límite. Así, todo aquello que promueva sujeción, obediencia o sumisión es visto con sospecha, ya que puede restringir las decisiones libres de las personas. Pareciera como si la motivación para la vida posmoderna fuera la vieja máxima corintia: “Bebamos y vivamos, que mañana moriremos”.

Paradójicamente, esta actitud está provocando desesperanza, desorientación y un sentido de cosificación de los seres humanos, los cuales terminan presos de su libertinaje. Efectivamente, cada vez son más las personas que se conforman con vivir el momento, no solamente porque así expresan su libertad, sino, principalmente, porque no le ven otra alternativa o propósito a la vida. La publicidad y la sociedad de consumo terminan por hacer de las personas meros consumidores, clientes o genéricamente “el mercado”; mientras que la pretendida libertad no hace sino provocar adicciones, neurosis y una general obsesión por probar los límites de la tolerancia física, mental y social hacia ciertos pecados y actividades dañinas. La cantidad de suicidios ha aumentado de manera impresionante y las conductas autodestructivas son cada vez más comunes mientras la tecnología contribuye a traer comodidad y una vida cada vez más lúdica e irresponsable. Hoy, más que en otras épocas, parece que observamos un mundo lleno de personas “desamparadas y dispersas como ovejas sin pastor”.

Es que en el fondo, el problema no es económico o político, como pretendía el comunismo, el cual proponía la destrucción del sistema capitalista y la instauración de un nuevo orden económico sin clases sociales, el cual produciría un hombre nuevo, libre de egoísmos y dispuesto a recibir según su necesidad y aportar según sus capacidades. Tampoco tenía razón el capitalismo, quien propuso impulsar la iniciativa privada y la libre competencia como recetas que traerían prosperidad económica e impulsaría la satisfacción individual, según la iniciativa, inteligencia y capacidad de cada quién. Sin duda, la historia se está encargando de demostrar más allá de toda duda que ambos sistemas provienen de cierto materialismo y, en último caso, del egoísmo tan propio de una raza caída.

En último caso, la solución al problema de la desesperación del ser humano de todas las épocas tiene raíces claramente espirituales. De esta manera, la solución debe pasar, necesariamente, por lo espiritual. Y no se trata de una espiritualidad insípida y fácil; hecha a la medida de cada quien, tan popular en estos tiempos, sino la vida “en Cristo” de la que hablaba el apóstol Pablo. Parece ilógico y será impopular decirlo, pero una de las claves para cambiar la situación mental, emocional y espiritual de la gente de esta generación se encuentra en el concepto espiritual de límites, disciplina y autocontrol en Jesucristo. No se trata de reglas y leyes pesadas, sino de comprender cuáles son los límites y, de manera libre, llegar a alcanzar la satisfacción y plenitud individual y social manteniendo bajo control los instintos y deseos que todo ser humano tiene, rindiéndolos ante un amo y dueño superior.

Invocación al Dios literario

Pronunciado en la presentación del libro Didáctica de las Figuras Literarias. Jueves 26 de Julio de 2007.

Señor del Universo; Creador de todo por medio del poder de tu Palabra; autor original de la comunicación; supremo inspirador de sublimes y autoritativos juicios; infalible guía de santos hombres que expresaron tu divina voluntad usando humanos retratos e imágenes; a ti que hablaste muchas veces y de muchas maneras a los padres; a ti que en estos postreros días hablaste por medio del Hijo; a ti que te deleitas en cruzar los laberintos literarios para hacerme admirar la sencilla elocuencia de tu voz; a ti elevo mi gratitud; a ti me entrego; tu Nombre invoco en esta noche excepcional.

Señor de misericordia, gracias por tus dones. Mi corazón danza de alegría al escucharte entonar el cántico del perdón y la reconciliación; al descubrir tu complacencia cuando me llamas “hijo querido”. Mi humanidad se eleva hacia alturas incomparables al comprobar que soy tu imagen y semejanza. Mi espíritu entona una melodía de adoración y gratitud al meditar en que mis habilidades y dones; mis palabras; mi comunicación y expresión son un reflejo de tu esencia como Creador y productor cósmico. Mi lengua se esfuerza como un dedicado arqueólogo y escarba el idioma para tratar de descubrir maneras precisas de expresar lo inexpresable: que tu maternal amor es mi sostén; que tu poder es mi competencia y que tu compañía es la fuente de mi esperanza presente y futura.

Señor majestuoso, esta noche de alegres estrellas y sonrisas luminosas, deseo entregarme una vez más a ti. Al igual que los apocalípticos seres vivientes alrededor de tu trono, doy gloria y honra y acción de gracias a ti que reinas y que vives por los siglos de los siglos. De la misma manera que los veinticuatro ancianos de la corte celestial, es mi decisión colocar mis coronas de triunfo ante tu noble majestad porque, Señor, solo tú eres digno de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas y por tu voluntad existen y fueron creadas. Mi ser, mis anhelos, mis sueños y mis actos son tuyos. Bendito sea tu Nombre glorioso por siempre y para siempre.

Señor de mi vida, al invocar tu Nombre, proclamo tus derechos absolutos sobre todo y sobre todos; reconozco mis muchas limitaciones y, a la vez, declaro mi entera sumisión a tu graciosa voluntad. Por ello, suplico humildemente tus bendiciones y favores sobre mí, sobre mi familia y sobre la tarea que has entregado en mis manos. Prospera la obra de tu siervo y hazme publicar con mis palabras y mis actos: “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel; el único que hace maravillas. Bendito su nombre para siempre y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén”.

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